(Psic. Javier Quiroz, 17 de Mayo 2025)
Sentir mariposas en el estómago antes de una cita. Sudar las manos antes de una entrevista. Preocuparte por un resultado médico. Todo eso es normal. Pero, ¿en qué momento lo que llamamos “nervios” se transforma en ansiedad? ¿Y cómo saber si necesitas ayuda profesional?
Esta es una pregunta común en consulta, y entender la diferencia puede marcar un antes y un después en tu bienestar emocional.
Los nervios son una respuesta normal y adaptativa del cuerpo ante una situación que consideramos importante o incierta. Aparecen en momentos concretos (exámenes, reuniones, conflictos) y desaparecen una vez que la situación termina.
✅ Son pasajeros
✅ No interfieren en tu vida cotidiana
✅ No provocan conductas de evitación ni pensamientos catastrofistas
Son como una alerta temporal: te activan, pero no te atrapan.
La ansiedad va más allá. No es solo un estado emocional, sino un estado físico y mental persistente que anticipa peligros incluso cuando no hay amenaza real. El sistema nervioso está en alerta constante, como si algo malo estuviera por ocurrir… aunque no sepamos qué es.
❌ Dura más tiempo
❌ Afecta tu sueño, tu cuerpo y tus decisiones
❌ Puede surgir sin un motivo claro
❌ Suele ir acompañada de pensamientos intrusivos o anticipación catastrófica
Preocupación excesiva y difícil de controlar, incluso por cosas pequeñas
Tensión muscular, dolores de cabeza o problemas digestivos persistentes
Dificultad para concentrarte o dormir por pensar demasiado
Evitación de situaciones por miedo a sentirte mal
Miedo constante a “perder el control” o “volverte loco/a”
Si te sientes identificado con varios de estos puntos, no estás exagerando: estás sintiendo ansiedad.
La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es una de las intervenciones más eficaces para la ansiedad. No solo ayuda a manejar los síntomas, sino que te entrena para cambiar la forma en que interpretas las situaciones.
En consulta trabajamos con:
🔹 Registro de pensamientos automáticos
🔹 Técnicas de reestructuración cognitiva
🔹 Exposición gradual a situaciones temidas
🔹 Técnicas de respiración y relajación progresiva
Una buena regla: si lo que sientes te limita, te consume energía o te impide disfrutar, es momento de consultar. No necesitas esperar a que “se ponga peor” para pedir apoyo. Cuanto antes intervengas, más fácil es revertir el ciclo de ansiedad.
Ansiedad no es sinónimo de debilidad. Es una señal de que algo necesita atención. Y lo maravilloso de la mente es que puede reentrenarse. Puedes aprender a vivir con más calma, menos miedo y más confianza en ti mismo.
📩 Si quieres explorar si lo que sientes es ansiedad y cómo tratarla, agenda una cita en:
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